Ingeniería Salud

La cura para edificios enfermos

Usar cobre en el sistema de aire acondicionado puede ayudar a reducir los microorganismos que se acumulan en los sistemas de ventilación. 

Usar cobre en el sistema de aire acondicionado puede ayudar a reducir los microorganismos que se acumulan en los sistemas de ventilación. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1982, definió el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE) como el conjunto de malestares originados o estimulados por la contaminación del aire en estos espacios cerrados que produce –en al menos 20% de sus ocupantes– sequedad e irritación de las vías respiratorias, piel y ojos, dolor de cabeza, fatiga mental y resfriados persistentes, entre otros síntomas.

Dicha patología se da con mayor frecuencia entre los ocupantes de edificaciones con sistemas de ventilación mecánica o de aire acondicionado, pero también puede presentarse en los inmuebles ventilados de forma natural. Las causales más comunes son la ventilación mecánica o climatización; superficies interiores recubiertas con material textil (alfombras o tapetes); materiales y construcciones de mala calidad; y hermeticidad o falta de ventanas.

EdificioEnfermo2La OMS estima que hasta 30% de los edificios de oficinas mundialmente pueden tener problemas significativos, mientras que entre 10 y 30% de los ocupantes de estos inmuebles sufren efectos de salud que están relacionados con la calidad de aire interior.

Para la American Industrial Hygiene Association (AIHA), la mayoría de los ocupantes de edificios están de acuerdo en que la calidad del aire interior es buena cuando está libre de olores y polvo, cuando no está demasiado quieto ni hay corrientes de aire bruscas, y cuando tiene una temperatura y humedad cómodas.

Aire viciado

Las pautas generales para lograr lo anterior incluyen una ventilación acorde con lo establecido por la Norma 62-1989 de la American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE):

  • Factores aceptables de comodidad en el inmueble (temperatura, humedad, movimiento de aire).
  • Equipos mecánicos y superficies en condiciones sanitarias.
  • Fuentes de emisión aisladas del espacio ocupado.
  • Fuentes de contaminación controladas prontamente y actividades de operaciones, mantenimiento y construcción que minimicen la exposición de los ocupantes a contaminantes llevados por el aire.

Los contaminantes pueden tener su origen en una variedad de fuentes internas o externas a un edificio. Materiales químicos, bacterias, hongos, polen y polvo pueden contribuir al problema, al igual que factores que no tienen que ver con la calidad del aire, tales como temperatura, humedad, iluminación, ruido, estrés personal y relacionado con el trabajo, y condiciones de salud preexistentes.

La queja más común, según la AIHA, tiene que ver con la temperatura, seguida del movimiento del aire; es decir, corrientes violentas. Otras inconformidades tienen que ver con la humedad: aire demasiado seco o húmedo.

Aquí sí aplica el ‘aire colado’

La mala calidad del aire interior se presenta cuando la ventilación no es suficiente para mantener las concentraciones de contaminantes a niveles que no produzcan problemas de salud. De ahí la importancia de contar con un sistema de climatización que no solo controle los contaminantes, sino que provea un entorno cómodo.

EdificioEnfermo1Tres medidas que reducirán la probabilidad de problemas con la calidad de aire interior son el buen diseño del edificio, un mantenimiento eficaz del mismo, sobre todo, de su sistema de climatización y proyectos de remodelación diseñados y ejecutados inteligentemente.

Se recomienda que todo administrador de edificios elabore un perfil de desempeño del sistema de ventilación, incluyendo análisis de comodidad, ventilación e higiene. Esto se logra inspeccionando áreas accesibles del sistema en busca del mal funcionamiento, un diseño defectuoso o contaminación obvia y determinando flujo de aire, temperatura, humedad, concentraciones de bióxido de carbono, y equilibrio de aire en áreas representativas del edificio.

Cabe decir que los mejores sistemas de ventilación y aire acondicionado son los elaborados con cobre, pues al ser un metal antimicrobiano, evita la concentración de organismos nocivos para la salud, como bacterias y hongos.

Sobre el autor

RA Ricardo Alonso, periodista dedicado a viajar por México y el mundo. Puedes seguirlo en Facebook. También colabora para el periódico El Economista.

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